COVID-19: nuevos hábitos de comunicación

COVID-19: nuevos hábitos de comunicación

¿Cómo nos comunicamos tras la crisis del Covid-19?

El pasado 13 de marzo se declaró el Estado de Alarma y con él un cambio de paradigma: nuestra forma de interactuar cambió, las reuniones y conversaciones presenciales no se podían realizar. Aparecieron nuevos hábitos de comunicación con la crisis del Covid-19.

 

Este nuevo entorno para algunos no fue tan diferente ya que estaban acostumbrados y manejaban, de forma más o menos amplia, las herramientas que nos permiten seguir trabajando desde diferentes lugares: teletrabajo, empresas con delegaciones que mantenían reuniones a distancia por medio de diferentes plataformas, etc.

Pero a una parte importante de la población esta nueva situación nos encontró con una falta de “agilidad” en los nuevos canales de comunicación que se nos presentaban: videoconferencias, reuniones virtuales, chats diversos, webinars, etc.

Dudas frecuentes durante la crisis del Covid-19 y la comunicación

Ante estos nuevos canales nos surgen una serie de preguntas sobre cómo reaccionar y no fallar en nuestra comunicación interpersonal durante el Covid-19:

  • ¿Nuestro comportamiento ha de ser el mismo en una vídeo-conferencia, por teléfono, en la redacción de un correo electrónico o en los chats profesionales?
  • ¿Qué es lo importante en los diversos canales?
  • ¿Mi tipo comunicación ha de ser la misma en todos los canales?

En este artículo daré respuesta a estas preguntas analizando algunos aspectos en uno de los canales que utilizamos para comunicarnos: videoconferencia o reuniones virtuales.

Reuniones y conferencias online: cómo reaccionar para no dañar la comunicación durante el Covid-19

La crisis del Covid-19 y su influencia en la comunicación nos ha obligado a adaptarnos a una nueva manera de llevar a cabo las reuniones de trabajo: conferencias online. Se caracterizan por brindarnos la posibilidad de vernos todos los participantes, independientemente de donde estemos. Se proyecta en la pantalla nuestra imagen acompañada del entorno que nos está rodeando en ese momento.

Pre-reunión virtual:

Lo primero que hemos de tener en cuenta es qué entorno e imagen de nosotros mismos queremos transmitir.

¿Escogeremos un fondo de nuestra casa o despacho o seleccionaremos uno virtual de los que nos facilitan las diversas plataformas?

Elige un fondo adecuado

Nuestro entorno real. Seleccionaremos según nuestro objetivo, si queremos trasladar una imagen de cordialidad, de naturalidad o de confianza lo haremos con un fondo de lugar de trabajo, de nuestra casa, etc. Si lo que pretendemos es transmitir una imagen neutra, la imagen de la pared blanca o la de una cortina es muy habitual.

Un consejo: comprobar antes en la configuración de la cámara en las distintas plataformas qué es lo que se va a ver como fondo. Además, que no nos interrumpan o sea un continuo paseo de personas por detrás.

Entornos virtuales. Si seleccionamos un entorno virtual de los que nos facilitan las diversas plataformas, transmitimos una imagen de neutralidad, pero también de distanciamiento y de ninguna diferenciación (muchos otros pueden mostrarse con ese mismo fondo).

Elige cómo te van a ver los demás

  • Tenemos que ser reconocibles: no debemos aparecer con una camiseta de un club de fútbol si nunca nos hemos presentado así a una reunión (podemos permitirnos algunas licencias, si suelo llevar siempre traje y corbata, puedo hacerlo en camisa con chaqueta o sin ella).
  • Cuidar nuestra imagen: debemos mostrarnos de forma coherente, como si fuéramos a entrar en una reunión presencial.
  • Comprobar cómo se ve mi imagen previamente. Hemos de tener cuidado con situar la cámara demasiado cerca, conseguiremos que nuestro rostro ocupe toda la pantalla y transmitamos una sensación de “agobio” a quien o quienes nos estén viendo.
  • Comprobar el sonido: un sonido metálico o muy bajo perjudicará nuestra comunicación

Durante la reunión virtual:

Cuando participamos en una reunión virtual, estemos hablando o no, emitimos mensajes mediante nuestro lenguaje verbal y nuestro lenguaje no verbal.

Nos puede parecer que como somos varios y nos vemos en unos recuadros pequeños… pues nuestro lenguaje no verbal no es importante. Esto no es así: nuestro lenguaje no verbal es muy importante cuando intervenimos y cuando estamos escuchando.

De la misma forma es importante observar, no sólo al que está interviniendo, sino a los demás participantes; sus gestos nos estarán transmitiendo mucha información. En muchas ocasiones una reunión virtual es más agotadora que una presencial, al no recibir el lenguaje no verbal de nuestro interlocutor de forma directa, nos obligamos a una mayor atención (consciente e inconsciente) que nos provoca mayor esfuerzo.

Algunos consejos:

  • Mostremos atención: cuando no estamos interviniendo debemos mostrar interés en lo que nos está transmitiendo la persona que está interviniendo. La persona que interviene se ha de sentir escuchada.
  • No hagas otras cosas: no aprovechemos el momento en el que no intervenimos para repasar los correos entrantes, ver los mensajes del móvil, etc. Estos gestos se ven a través de la pantalla, los ve el interviniente y el resto de los participantes y les está transmitiendo falta de interés por nuestra parte. De esta forma lo que podemos conseguir es una reacción negativa a nuestras propuestas posteriores, de quién está interviniendo y del resto.
  • Cuidemos nuestro lenguaje no verbal: nuestro cuerpo está hablando, aunque estemos escuchando. Un gesto de aprobación o de desaprobación, un suspiro, una sonrisa… todo comunica

Post-reunión

Cuando terminemos la reunión, el moderador o el director de la reunión deberá realizar las acciones que haríamos si la reunión fuese presencial (acta, compromisos, cronología de cumplimientos, temas propuestos para la próxima reunión, etc.)

Desde nuestro punto de vista es importante que visualicemos la reunión, si está grabada, observemos nuestras intervenciones y nuestros momentos de escucha; sin olvidarnos observar a los demás participantes.

Preguntas que debemos plantearnos:

  • La imagen que se ha visto de mí en la reunión, ¿ha sido la que quería transmitir?
  • ¿He transmito los mensajes de forma clara?
  • ¿Se ha comprendido mi mensaje por los receptores? ¿Cómo lo he comprobado?
  • ¿Cómo valoro la imagen e intervenciones del resto de participantes?
  • ¿Qué puedo aprender para incorporarlo en mi próxima reunión virtual?

Olga Santacruz